Todos a Palacio

La reunión convocada por el presidente Abinader para tratar el alza internacional de precios no solo marcó el inicio de una ronda de las mesas de trabajo que deberán presentar sus conclusiones en diez días. Sirvió también para medir un clima empresarial que en el contexto de una crisis económica inesperada y larga y en el talante de un gobierno que puede decirse todavía nuevo, es importante entender.

Comentada posición en la mesa presidencial de José Miguel González Cuadra, sentado entre la vicepresidenta y el gobernador del Banco Central. Resaltable, que se diera la palabra al comenzar la sesión de preguntas y sugerencias a un pastor evangélico y no a un sacerdote católico. Que en la mesa preincipal se sentaran Participación Ciudadana (con la pregunta preparada de la reforma fiscal) y un líder sindical que no habló.

Interesante la postura de Manuel Estrella: las crisis generan siempre inflación y la de ahora es pasajera. A su juicio, creceremos casi un 10% este año. Un empresario más optimista que el funcionario más optimista. Y el comentario de Manuel Corripio: subsidios sí, pero al consumidor, nada de subsidiar combustible para que los ricos lo quemen en sus grandes vehículos. Acropovi avisa: ojo a la construcción, es el motor de la economía pero el metro cuadrado de la vivienda ya ha subido un 30%. Del Centro Juan XXIII una sugerencia: si el objetivo es evitar el alza de precios, el gobierno puede influir rebajando los impuestos ligados al precio de los contenedores en Aduanas. No le gustará a Sanz Lovatón, acostumbrado a batir récords de recaudación, pero la idea agradó al Gobernador.

Consenso en el salón de las Cariátides: no ha habido escasez y ha habido circulante. La clave ahora, cumplir las metas de vacunación para seguir adelante.

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