Sandy Gabriel, saxofonista de alto calibre y grandes éxitos

 Sandy Gabriel, saxofonista de alto calibre y grandes éxitos

SANTO DOMINGO.-La historia musical de Sandy Gabriel comenzó desde que llegó al mundo, pues siempre veía a su padre, Sócrates Amado Gabriel, ensayando, ya que era dueño de la famosa orquesta local conocida como ‘El Combo Candela’, en Nagua, donde vivían.

Sócrates también era profesor de la Academia Municipal de Música del pueblo, donde Sandy lo acompañaba desde antes de cumplir los 8 años, pero sólo lo hacía como una forma de estar al lado de su progenitor.

Padre e hijo se las pasaban juntos la mayor parte del tiempo y eso motivó al segundo a querer estudiar el saxofón.

A los 14 años empezó formalmente a estudiar música y su padre le enseñó las bases de lectura musical y técnica de saxofón. Su primera experiencia con la música fue como saxofonista informal en la banda de su padre.

En 1991 la familia se mudó a Puerto Plata, pues la banda de su padre empezó un declive y esta zona turística le resultaba más factible.

Lo primero que grabó
Sus primeras grabaciones fueron con el grupo ‘Carengue’, de Jochy Sánchez, en Santiago de los Caballeros, en 1992. Después de poner su sello en esta orquesta lo empezaron a llamar productores de Santo Domingo, como Manuel Tejada y Jorge Taveras, con quienes trabajó y viajaba continuamente de Puerto Plata a la Capital.

Al crecer, Sandy se convirtió en uno de los más representativos jazzistas dominicanos, llegando a acompañar a figuras legendarias como Néstor Torres, Dave Valentine. Michael Camilo, Paquito D’Rivera y Chucho Valdez.

Recuerda que entre las grabaciones que hizo a mediados de los 80 había canciones de Julio Iglesias, Emmanuel, Olga Tañón y Manny Manuel, cuando este último estaba en su apogeo.
Su nombre comenzó a coger fama y era llamado para participar en diferentes festivales de jazz, como el Heineken Jazz Festival.

Esto ocurrió en 1995, año en que estuvo en el país Paquito D’Rivera. En esa ocasión necesitaban un saxofonista para que representara al país y Tejada lo llamó.

A partir de su éxito en esa actividad, realizada en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Sandy Gabriel se coló como jazzista. A los pocos meses estuvo en festivales realizados en la Fortaleza Ozama y Altos de Chavón.

De esa forma fue saliendo poco a poco de Puerto Plata y semanalmente tenía que trasladarse a Santo Domingo a tocar en lugares exclusivos donde la música que se tocaba era jazz en vivo.

A Santo Domingo
En 2003 decidió radicarse definitivamente en Santo Domingo, debido a que por obligación tenía que viajar constantemente y su mayor trabajo estaba en la capital dominicana. Ese año recibió una oferta de ‘El Prodigio’ de un millón de pesos, para que se fuera a tocar con él, pero no quería mudarse en Santiago.

Por espacio de tres meses se quedó analizando y negociando esa oferta y mientras tanto tocaba en el bar Loft, ubicado en la avenida Tiradentes, donde recibía buena paga y ese empleo hizo que se quedara en la capital.

Para su suerte, en 2004 fue llamado por Juan Luis Guerra para que se integrara a 440 como saxofonista, donde le puso su saxo al álbum ‘La llave de mi corazón’ y ‘A son de guerra’. Con 440 se mantuvo hasta 2008. Tanto en las giras con Chichí como con Juan Luis aprovechaba para estudiar, pagándole a profesores internacionales para que le dieran clínicas y técnicas del saxofón.

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